CIRQUE DU SOLEIL
Los hechiceros del alma
Por Maritza Gueler (USA)

Mezclados entre la multitud, hombres que echaban fuego por la boca, malabaristas, ilusionistas y zancudos dejaron perplejo a más de un transeúnte de la Baie-Saint-Paul, en Quebec. Eran el "Club des Talons Hauts" (Club de los tacos altos), un grupo de jóvenes saltimbanquis, sin carromatos, sin carpa y sin red, que montaron su propio circo en las calles de la ciudad. Algo comenzaba a gestarse por aquel año 1982: una nueva visión del circo. Ellos fueron la semilla de lo que, dos años después, se llamó el Cirque du Soleil, una propuesta renovadora que desterró la polémica del circo con animales y que valorizó los aspectos creativos de este arte.

Un nuevo concepto, una sugestiva mezcla de drama, técnicas circenses, espectáculo callejero y las más sofisticadas propuestas lumínicas, apoyadas con un diseño de vestuario osado e irreverente. El primer debut de esta nueva compañía fue en 1984 al celebrarse el 450 aniversario de la llegada a Canadá de Jaques Cartier. La trouppe dio que hablar al mundo entero. No quedó un solo rincón del planeta donde su nombre no sonara, en ciertos casos, como un misterio por descubrir, en otros, como una realidad tangible e inolvidable para los ojos y los sentidos.

Hoy, con cinco espectáculos en gira, tres con sedes fijas en Las Vegas y Orlando, y más de quinientos artistas en la compañía, el Cirque du Soleil se ha convertido en la "escuela-modelo del circo moderno". Músicos, bailarines, cantantes, contorsionistas, malabaristas, trapecistas, equilibristas, coreógrafos, diseñadores, escenógrafos, maquilladores y técnicos integran esta gran troupe de revolucionarios creadores de magia. "En el teatro -reflexiona Stéphane Roy, escenógrafo del espectáculo "Varekai"-, la escenografía da forma concreta al discurso del autor y a la visión del director. En el Cirque du Soleil, descubro la página en blanco, y éste es otro camino para hacer escenografía, una oportunidad para acercarme a mi faz artística y a su impacto posterior."

Cuando en 1986 crearon "La maggie continue", el espectáculo marcó un hito en la historia del circo moderno. Luego, con la certeza de ser pioneros de una nueva estética, montaron "We reinvent the Circus", un título que reforzaba su actitud innovadora del arte circense. Más del 80 por ciento de sus integrantes ingresaron a través de una rigurosa selección y todos, sin excepción, debieron pasar por un ciclo de formación de seis meses, un curso preparatorio donde les enseñan las artes del circo, expresión corporal, danza, música y otras disciplinas afines.

"La diferencia con los circos que tienen animales es enorme -comenta Javier Santos, especialista en Icarios, una de las disciplinas más antiguas y más riesgosas del circo tradicional-. Por lo general, en los circos tradicionales la pista casi nunca está derecha y es muy complicado trabajar." Santos, desciende de una dinastía de cirqueros. Siete generaciones pesan sobre sus espaldas y, junto a sus hermanos, son los primeros de la familia que se dedican a hacer Icarios. Con su familia debutó en infinidad de circos hasta que en abril de este año, ingresó al Cirque du Soleil especialmente contratado para "Varekai". "Esta es la primera vez que compartimos el escenario con otros artistas -confiesa- y es una experiencia muy bonita. Aquí hemos descubierto que podemos incorporar otras personas a nuestro espectáculo. La gente que viene del circo tradicional, como nosotros, el 90 por ciento, es muy cerrada y tenemos mucho recelo frente al hecho de que una persona que no sea de circo, venga a decirte cómo son las cosas."

En su tour por Europa, el Cirque du Soleil realiza funciones de su espectáculo "Saltimbanco" y en diferentes ciudades de los Estados Unidos, presentan "Alegría", "Quidam", "Dralion" y "Varekai". Con un promedio de un nuevo espectáculo cada dos, la fase creativa para la realización de cada uno de ellos consiste en largas jornadas de trabajo. La tarea del director consiste, justamente, en buscar lo mejor de cada uno de los artistas. "Los diseñadores, por su parte, deben preguntarse dentro de sí mismos, dentro del espacio vacío de la creación, al igual que un acróbata. Pero también tenemos un entorno colectivo de creación: esa es nuestra red." -puntualiza Violaine Corradi, compositor de "Vakerai". El maquillaje para cada función lleva alrededor de una hora y se realiza un promedio de diez shows a la semana. En ese universo imaginario, sugerente y atractivo, el mundo de los sueños se convierte en una realidad tangible que permite creer que todo es posible.

 
Vakerai

Un espectáculo basado en la historia de Ícaro, en lo que ocurrió después de su caída. Este Ícaro solitario desciende al mundo de Vakerai para vivir una aventura fuera del tiempo. Dirigida por Dominic Champagne, la nueva producción de la compañía rinde tributo a las almas nómades, al espíritu, a la tradición del circo. "Vakerai es una furiosa celebración inspirada por aquellos artistas que todos los días, no importa dónde los lleve el viento, arriesgan sus vidas ante el desafío de la ley de gravedad, que saltan y danzan arriba de un volcán.", afirma Champagne.
"Vakerai" reúne más de cincuenta artistas de trece países y emerge como una explosión de drama y acrobacia. Esta obra se estrenó en abril del 2002 en Québec y comenzó su gira por los Estados Unidos en Philadelphia. El 7 de noviembre llega a San Francisco y en enero, a San José, en California.
 
El Cirque du Soleil por el mundo
 

"Saltimbanco"
Bruselas
Desde el 4 de septiembre al 19 de octubre.
Tickets: 0900-84 007
Madrid
Desde el 31 de octubre hasta el 1 de diciembre.
Tickets: 34-902-400-222
Londres
Desde el 7 hasta el 26 de enero.
Tickets: 44 (0) 20 7957 4090
Bilbao
Desde el 26 de febrero hasta el 23 de marzo

"Alegría"
Ciudad de México
Desde el 10 de octubre hasta el 10 de noviembre.
Otras ciudades de los Estados Unidos:
Texas: Dallas, Houston y Austin.
Oregon: Portland.
Washington: Seattle
California: San Francisco.
Tickets: 514- 790-1245 ó 1-800-678-5440

"Quidam"
En los Estados Unidos
Ohio: Cleveland.
Hasta el 20 de octubre.
Florida: St-Petersburg/Tampa Bay Area.
Desde el 7 de noviembre al 8 de diciembre.
Japón:
Tokyo
Desde el 7 de febrero hasta el 5 de mayo.
Otras ciudades: Nagoya, Osaka, Fukuoka.
Tickets: 514-790-1245 ó 1-800-678-5440

 

"Dralion"
En los Estados Unidos:
California: Sacramento
Desde el 4 al 27 de octubre.
Arizona: Phoenix
Desde el 13 de noviembre al 8 de diciembre.
Otras ciudades:
Louisiana: New Orleans
North Carolina: Raleigh.
Maryland: Baltimore.
Ohio:
Cincinnati.
Connecticut:
Hartford.
Missouri:
St-Louis.
Tennesee:
Nashville.
Florida: Tampa.
Tickets: 514-790-1245 ó 1-800-678-5440

"Varekai"
En los Estados Unidos
Pensylvania: Philadelphia
Hasta el 20 de octubre.
California:
San Francisco Bay Area
Desde el 7 de noviembre hasta el 8 de diciembre.
San Jose
Desde el 16 de enero al 9 de febrero.
Otras ciudades:
Georgia: Atlanta.
New-York: New York
Illinois: Chicago.
California: Los Angeles, Orange County.
Tickets: 514-790-1245 ó 1-800-678-5440
En residencia

"O"
En Bellagio, Las Vegas, NV

"Mistere"
En Treasure Island, Las Vegas, NV

"La Nouba"
En Walt Disney World® Resort, Orlando, FL

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Basado en el mito de Ícaro, el Cirque du Soleil presenta en los Estados Unidos su nuevo espectáculo "Varekai".
Foto: Patrick Bernath. Gentileza de Cirque du Soleil.
 
 

Cirque du Soleil en cifras

  • Empleados: 2.400
  • Artistas: más de 500
  • Edad promedio: 34
  • Idiomas: más de 25
  • Shows en cartelera: 8
  • Ciudades visitadas desde 1984: más de 130
  • Espectadores que asistieron a los shows desde 1984: alrededor de 33 millones
  • Espectadores por fin de semana en el 2002: más de 60.000.
  • Premios: 31 (Emmy, Drama Desk, Bambi, Ace, Gémeaux, Félix and Rose d’Or de Montreux, Clown d’argent, entre otros)
 
 
"Body Skating" es el nombre de esta escena que describe el mundo imaginario de "Varekai".
Foto: Patrick Bernath. Gentileza de Cirque du Soleil.
 
 
 
"Korper (Bodies)", con coreografía de la joven realizadora alemana Sasha Waltz.
Fotos: gentileza de BAM.
 
 
 

20th NEXT WAVE FESTIVAL
En la vanguardia
Por Maritza Gueler (USA)

Con el estreno de la ópera "Galileo Galilei" de Philip Glass y Mary Zimmerman, se inició, en el primer día de octubre, el 20th Next Wave Festival realizado por la Brooklyn Academy of Music (BAM). Un encuentro con diferentes disciplinas artísticas que se extenderá hasta el 22 de diciembre, y que reunirá las propuestas más renovadoras de la escena mundial. Reconocidos artistas enrolados en la vanguardia desfilarán por los escenarios de BAM Howard Gilman Opera House y del BAM Harvey Theater. Muchos de ellos, relacionados con el festival desde sus comienzos, como el compositor Philip Glass, y otros, como el Grupo Corpo de Brasil, harán su debut en este vigésimo aniversario.

Fue en noviembre de 1981 cuando se sembró la primera semilla de lo que, tiempo después, se llamaría 1st. Next Wave Festival. La ópera que se estrenó entonces fue "Satyagraha", de Philip Glass, la primera de los cuatro eventos de otoño presentados por la BAM con el nombre de The Next Wave/New Masters. Al año siguiente fue Laurie Anderson quien protagonizó un nuevo suceso. Luego de dos temporadas auspiciosas, la idea de crear un festival diferente que uniera a todas las artes en nueve semanas, fue la motivación principal. En 1983, luego de un largo proceso en busca de patrocinadores, Philip Morris Companies se convirtió en un pilar fundamental para la realización de este festival. Con los mejores augurios, la participación de jóvenes artistas y la fidelidad de un público entusiasta, se realizó la primera edición de este ciclo que, hasta hoy, ha presentado alrededor de mil espectáculos de diferentes tendencias y estilos. Cine, teatro, literatura, danza, música, ópera, artes visuales y videos forman parte de las propuestas que desfilan por Brooklyn.

"En el festival de este año -afirma Joseph V. Melillo, productor ejecutivo del BAM-, nos hemos guiado por dos principios que definen y que continuarán definiendo la esencia de este evento: el deseo de presentar nuevas y significativas piezas de reconocidos artistas, y también, la presentación de trabajos de nuevos creadores." Un encuentro con artistas del pasado y del presente, permite que el Dublín’s Abbey Theatre retorne al BAM después de su última presentación en 1976, con un clásico protagonizado por Fiona Shaw, "Medea", con la dirección de Debora Warner. El director Yukio Ninagawa, regresa con una nueva producción de "Macbeth", de la misma manera que Mark Morris presentará su estupenda versión de "Hard Nut", una mirada sarcástica a la sociedad contemporánea, inspirada en "Cascanueces".

"BAMdialogues" es una serie de debates informales que reúnen creadores de vanguardia en teatro, danza y música. Allí estarán, entre otros, el director Yukio Ninagawa, el co-director artístico de la compañía Schaubühne am Lehniner Platz, que llegan desde Alemania con una obra de Sasha Waltz, el compositor Steve Reich y el realizador Beryl Korot quienes crearon la obra "Three Tales", un video documental digitalizado que abarca aspectos de la innovación tecnológica del siglo XX. "El suceso del BAM a través del Next Wave Festival permitió hacer crecer a esta institución como una organización dedicada a espectáculos donde se funden propuestas eclécticas", confirma Timothy U Nye, presidente del comité del festival.

Desde el 4 de octubre hasta el 2 de enero, se realiza una muestra paralela, "BAM! BAM! BAM! Catching the Next Wave for 20 years", que exhibe en el hall de las Américas del Brooklyn Museum of Art. Allí se instaló una pantalla gigante donde se proyectan imágenes de archivo y videos de obras y artistas que desfilaron por el BAM durante estos 20 años. Por otra parte, "BAMtalk: Art in the 80s", es un foro público de discusión presentado por la Alliance for the Arts, que se realizará el 8 de noviembre y que reunirá artistas y comentaristas del ámbito de la cultura, quienes detallarán la fertilidad creativa de este período. Intervendrán en estos encuentros, el compositor Philip Glass, la autora Roselee Goldberg y Roberta Smith del New York Times, entre otros.
Dos nuevas versiones de teatro clásico, tres trabajos multidisciplinarios que combinan música contemporánea con efectos visuales, la nueva ópera de Glass-Zimmerman, tres eventos musicales, cinco programas de danza contemporánea, música en vivo, artes visuales, films y videos, forman parte de estas trece semanas donde el arte del nuevo milenio tiene una cita insoslayable.

 

Obras y protagonistas

Galileo Galilei. (Ópera) Música de Philip Glass. Libro y dirección: Mary Zimmerm.
Medea. (Teatro) The Abbey Theatre. Dirección: Deborah Warner. Protagónico: Fiona Shaw.
Helikopter y La consagración de la primavera. (Danza) Ballet Preljocaj. Dirección: Angelin Preljocaj.
Water Passion after St. Matthew. (Música)Tan Dun.
The Next Wave of Song. (Música) Ben Folds, Stephin Merritt y Marc Anthony Thompson.
Three Tales. (Multimedia) Steve Reich y Beryl Korot .
21 y O Corpo. (Danza) Grupo Corpo. Dirección: Rodrigo Pedernieiras.
Woyzeck. (Teatros musical). Música y textos de Tom Waits y Kathleen Brennan. Dirección: Robert Wilson.
La Pasion Segun San Marcos. (Música sinfónica) Música de Osvaldo Golijov. Dirección: Robert Spano.
Korper (Bodies). (Danza). Schaubühne am Lehniner Platz. Coreografía: Sasha Waltz.
Hibiki. (Butoh). Dirección, coreografía y diseños: Ushio Amagatsu.
Mercy. (realización multidisciplinaria) Música de Meredith Monk. Ann Hamilton.
Macbeth. (Teatro) Dirección: Yukio Ninagawa.
The Hard Nut. (Danza) Dirección: Mark Morris.

 
El teatro llega al BAM a través "Macbeth" un clásico interpretado por compañía dirigida por Yukio Ninagawa.
 
 

"VIENTO, VOLUMENES Y VECTORES" libro de Gigi Caciuleanu
Un alfabeto para el movimiento
Por Sandra Bustos (Chile)

El Ballet Nacional Chileno ya no es el mismo. Con sus 56 años de existencia nadie podría negar su desarrollo y sus constantes innovaciones, así como también, sus momentos de desaciertos y desidia. Hace un par de años la compañía adquirió una energía nueva y diferente. El responsable: el bailarín y coreógrafo rumano-francés Gigi Caciuleanu, quien desde 1997 trabajó como coreógrafo invitado del Ballet Nacional para quedarse definitivamente como director artístico en el 2001.

"Mozartíssimo", "Las Cuatro Estaciones", "Oskolki", "Gente", "Cuerpos", son sólo algunos de los trabajos donde ha explotado al máximo la calidad de sus bailarines. Su energía arrolladora le permitió concretar un proyecto inconcluso: su libro "Viento, volúmenes y vectores", editado por la Facultad de Artes de la Universidad de Chile. Un libro que surgió de su necesidad de comunicar cosas que, a su entender, son difíciles de comunicar: clases diarias, el contacto con los bailarines y la relación con el público. "Me interesa que el público pueda tener una llave para descifrar lo que hacemos -afirma-. La gente juzga un espectáculo de danza desde un punto de vista más teatral a través de las artes plásticas, las luces, el vestuario. Son pocos los que analizan realmente el movimiento, incluso nosotros los bailarines y coreógrafos no lo hacemos. Siempre tuve esa necesidad de medir algunas cosas que no se pueden medir, pero que se pueden descifrar con aproximaciones. Eso es lo que hacen los músicos cuando leen una partitura. Mi intención fue inventar más un alfabeto que un vocabulario, porque con un alfabeto puedes hablar muchos idiomas, con las palabras hablas un solo idioma."

Danza: Suena como un contrasentido que un bailarín necesite de las palabras para expresar su arte
Gigi Caciuleanu: Todos necesitamos palabras, esta es la manera humana de comunicarnos. El problema no es tener palabras, el problema es tener la palabra justa en el momento justo, y que corresponda a lo que quieres decir exactamente. Siempre es un peligro cuantificar y nombrar las cosas. Al mismo tiempo, pienso en la parábola de Jesús que cazaba a los demonios al nombrarlos. Pero por otro lado sé que el nombre de Dios no se puede decir. Es un camino entre los dos peligros: nombrar demasiado o no poder nombrar nada. Además creo que la voz es también una parte del cuerpo, no es solamente un atributo teatral. La voz está expresando algo dentro del cuerpo.

D: Cuando decidiste escribir el libro, ¿tuviste en cuenta lo que se había escrito sobre danza en Chile?
GC: No, porque no es un libro de danza, sino un libro sobre mí danza, un libro sobre la danza de mí vientre. No sé todo lo que se ha escrito en Chile, pero conozco algunas cosas que se han escrito en el mundo y siempre ha habido un acercamiento anatómico de la danza, y eso era lo que no quería hacer. La danza debe tener sus propias expresiones. A veces no me importa cuántos huesos tiene un pie, lo que me importa es un acercamiento poético o filosófico. Creo que un gran pianista no está obligado a conocer la anatomía de la mano. Hay otras formas de percibir el instrumento de trabajo.

D: ¿Cómo has visto progresar a la compañía desde que estás en Chile?
GC: Mi trabajo consiste en hacer progresar a la compañía, eso me propuse y eso voy a hacer. Pero progresar en qué sentido, en el sentido de que el Ballet Nacional tiene como misión ser algo más que un ballet tipo "municipal" o que una compañía de danza independiente. Mi ambición es que nadie en el mundo pueda hacer la misma cosa que hacen ellos.

D: ¿Qué te ha entregado a ti el Ballet Nacional?
GC: Cada día se aprende algo. Del Ballet Nacional y de los chilenos en general, aprendí cómo exteriorizar algunas cosas que están muy escondidas. A primera vista los chilenos son muy fríos, muy retenidos, tienen una sonrisa muy linda pero distante. A través de la danza -donde descubres a las personas como son-, encontré el temperamento volcánico de los chilenos. Esto fue para mí una verdadera experiencia, porque pensaba que trabajaba con hielo y en realidad lo hacía con fuego. Esta mezcla de fuego y hielo es una etapa muy importante de mi vida como creador. Me di cuenta de que a veces el hielo puede quemarse y que el fuego puede ser frío.

D: ¿De qué manera esa revelación influyó en tu trabajo como coreógrafo?
GC: "Cuerpos" es un homenaje a los cuerpos de los bailarines del Ballet Nacional. Lo hice en muy poco tiempo, en tres días, aunque después lo trabajamos en cuatro o cinco meses. Cuando vine, los bailarines me motivaron a crear y lo hice. Fue hecho como un acto de admiración y de amor para estos chicos que son fantásticos. Ellos también sintieron eso. Son momentos privilegiados en la vida de una compañía y en la vida de un creador. En este momento mi compañía es el Ballet Nacional. Las otras compañías me ayudan y me nutren para que pueda compartir esas experiencias con "mi" compañía actual.

  Sandra Bustos
Periodista y Licenciada en Comunicación Social, titulada en la Universidad Diego Portales, con un Diplomado en Fotografía de la Escuela de Cine de Chile. Sandra desarrolló su carrera profesional en diversos medios de comunicación chilenos: "La Tercera", "Las Últimas Noticias", "Revista Rocinante", "Revista The End", Canal 2, Chilevisión y Televisión Nacional de Chile. Desde sus inicios se especializó en el periodismo cultural y desde hace dos años es asesora de prensa del primer bailarín del Ballet de Santiago, el argentino Luis Ortigoza.
 
 
Gigi Caciuleanu, coreógrafo que revolucionó al Ballet Nacional de Chile desde que asumió la dirección de la compañía.
 
 
 
"Viento, volúmenes y vectores", portada. Editado por la Facultad de Artes de la Universidad de Chile.
 
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Agnès Letestu y José Martínez del Ballet de l’Opera de Paris forman parte del grupo de bailarines invitados a esta nueva celebración de la danza.
Foto: J. Moatti. Gentileza de Bloch Internacional.
 
 
 

FESTIVAL INTERNACIONAL DE BALLET DE LA HABANA
En el reino de Alicia Alonso
Por Noemí Grau (USA)

El lugar es La Habana, Cuba, ciudad de la que nadie puede escapar de su embrujo. La cita es desde el 19 hasta el 28 de octubre. Promovidos por la soberana absoluta de la danza cubana, la inefable Alicia Alonso, estos encuentros con la danza comenzaron en 1960 como una iniciativa del Ballet Nacional de Cuba, el Instituto Nacional de la Industria Turística y otros organismos culturales del gobierno. El Festival Internacional de Ballet de Cuba se convirtió en uno de los eventos más trascendentales de la cultura nacional cubana y del entorno internacional. Por entonces, la Gala de Apertura era una especie de apoteosis donde se conmemoraba la creación, en 1948, del Ballet Alicia Alonso, hoy, Ballet Nacional de Cuba (BNC). Bailarines, compañías y coreógrafos de Alemania, Argentina, Brasil, España, Estados Unidos, Francia, Italia y México se reunirán en esta décimo octava celebración de la danza.

En cada edición de este célebre festival, los organizadores enfatizan diferentes temáticas. En estos 42 años de vigencia del Festival Internacional de Ballet de La Habana, que se realiza cada dos años, participaron más de cincuenta compañías extranjeras y cerca de un millar de invitados entre bailarines, coreógrafos, pedagogos, diseñadores, compositores y críticos. Alrededor de cincuenta países de los cinco continentes dieron el "presente" en las sucesivas ediciones. Se estrenaron cerca de 740 obras, 192 de ellas fueron estrenos mundiales.

Estos encuentros sirvieron de marco apropiado para festejar aniversarios. En 1978, el 30 cumpleaños del BNC y los 35 años del debut de Alonso en "Giselle". En 1988 se celebraron los 150 años del Gran Teatro de La Habana, sede principal del Festival y de las presentaciones habituales de la compañía cubana. De igual forma, en 1992, el protagonismo le tocó al 5° Centenario del Encuentro de las Culturas Europea y Americana, en conmemoración del descubrimiento de América. En esta nueva edición, primera del nuevo siglo, la propuesta es la reflexión acerca del presente y el futuro de la danza.

El Gran Teatro de La Habana, el Teatro Nacional y el Teatro Mella, de la Ciudad de La Habana; el Teatro Sauto, de Matanzas y La Caridad, de Santa Clara, serán las sedes principales del Festival. Entre los estrenos de este año: obras del español Ramón Oller, la norteamericana Suki Johns y la obra ganadora del 3er Concurso Iberoamericano de Coreografía 2002, que auspician la Sociedad General de Autores y Editores de España (SGAE), la Fundación Autor y el Ballet Nacional de Cuba.

Para los diez días del festival se programaron obras de Mijail Fokin ("Las sílfides" y "Petrouchka"), Marius Petipa (pas de deux de "La Bayadera", "Esmeralda", "La Bella Durmiente") y George Balanchine ("Ballo della regina", "Apolo", "Tchaikovsky pas de deux", "Tema y Variaciones"). También estarán en los escenarios de La Habana, "En la noche" de Jerome Robbins, "Bhakti" de Maurice Bejart, "Step Text" de William Forsythe, "Las intermitencias del corazón" de Roland Petit y "Arms" del italiano Mauro Bigonzetti, interpretado por Maximiliano Guerra.

Tal como ocurre en cada nueva edición, se presentarán en el Teatro Nacional (sala Avellaneda), las versiones completas de "Giselle" y "Don Quijote". La primera en subir a escena será la historia de Kitry y Basilio, interpretada por Carlos Acosta e Iñaki Urlezaga en los protagónicos masculinos. "Giselle", por su parte, contará con varias parejas internacionales como la integrada por José Manuel Carreño y Amanda McKerrow, ambos del American Ballet Theatre (ABT) y por Paloma Herrera (ABT) y Damian Woetzel del New York City Ballet. En la noche de despedida, Alexandra Ferri y Julio Bocca realizarán "Other Dances" de Jerome Robbins.

Las actividades paralelas y complementarias, ya tienen su espacio en este encuentro. Exposiciones, conferencias, ciclos de cine y video. Entre las presentaciones de libros más esperadas está la del historiador del BNC, Miguel Cabrera, "Festival Internacional de Ballet de La Habana (1960-2000), una cita de arte y amistad". El libro es una recopilación de datos generales, obras, bailarines, coreógrafos y cifras. También durante los días del festival se dictará un curso especial de técnica de ballet, para profesionales, maestros y estudiantes de nivel avanzado.

La figura de Alicia Alonso, está ligada estrechamente a la historia de estos festivales en sus diferentes funciones como bailarina, coreógrafa y principal inspiradora de estos eventos que reúnen lo mejor de la danza internacional.

 

Los protagonistas de este año

  • México: estará representado por los bailarines Sandra Bárcenas, Irma Morales, Laura Morelos, Raúl Fernández y Jaime Vargas, bailarines de la Compañía Nacional de Danza.
  • Las compañías cubanas: Danza Teatro del Caribe (Santiago de Cuba), Codanza (Holguín), Ballet de Camagüey, Conjunto Folklórico Nacional y Danza Contemporánea de Cuba.
  • Los coreógrafos cubanos: Iván Tenorio ("Luna Rota"), Gustavo Herrera ("Flora"), Alberto Méndez ("Suite Géneris") y la más reciente coreografía de Alicia Alonso ("Un viaje a la luna", un libreto de José Ramón Neyra sobre "Il mondo della luna", de Carlo Goldoni)
  • Los que llegan del exterior:
    • Carlos Acosta (Royal Ballet de Londres)
    • José Manuel Carreño, Julio Bocca, Paloma Herrera, Alessandra Ferri, Amanda McKerrow y John Gardner (American Ballet Theatre)
    • Maximiliano Guerra (Scala de Milán)
    • Roberta Márquez (Teatro Municipal de Rio de Janeiro)
    • José Martínez, Agnes Letestu (Opera de París)
    • Lucía Lacarra y Cyril Pierre (Munich Ballet)
    • Damian Woetzel (New York City Ballet)

Las compañías que hicieron historia

  • Ballet de la Ópera de París. (Francia)
  • Ballet del Teatro alla Scala de Milán, Compañía Danza Teatro de Turín (Italia)
  • American Ballet Theatre, New York City Ballet, Kennedy´s Tap Dance Company y The Alvin Ailey Repertory Ensemble. (Estados Unidos).
  • Ballet Bolshoi de Moscú. (Rusia)
  • Ballet Estable del Teatro Colón de Buenos Aires y Julio Bocca Ballet Argentino. (Argentina)
  • Real Ballet Danés. (Dinamarca)
  • Ballet de la Ópera de Berlín, Conjunto de Solistas de la Komische Ópera de Berlín y el Gran Teatro de Dessau. (Alemania)
  • Ballet Nacional Húngaro. (Hungría)
  • Ballet Clásico de Guangzhou. (China)
  • Ballet del Teatro Municipal de Río de Janeiro. (Brasil)
  • Compañía Nacional de Danza de México
  • Ballet de Zaragoza y Ballet Español de Murcia. (España)
  • Conjunto Diástasis (Chipre)
  • Introdans Ensemble Voor der Jeugd (Holanda)
 
 

VIENGSAY VALDES HERRERA, PRIMERA BAILARINA DEL BALLET NACIONAL DEL CUBA
Historia de una Victoria
Por Maritza Gueler (USA)

Nació en La Habana, Cuba, un 10 de noviembre de 1976. Por entonces, su padre era embajador en Laos. Por sugerencia de un alto dirigente de ese país, sus padres decidieron ponerle Viengsay a la niña que acababa de nacer. Ese vocablo, que en lengua laosiana significa, victoria, aludía a la primera zona liberada después de la finalización de la guerra. Hasta los tres años vivió en esa ciudad de la que había heredado su nombre. Después, sus padres fueron trasladados a las Islas Seychelles, hasta que regresaron a Cuba para que Viengsay comenzara la escuela. Su tía Hortensia la inició en el campo de la gimnasia artística. Más tarde surgió la idea de acercarse al ballet. Primero fue la Escuela Nacional de Ballet, para luego formar parte del cuerpo de baile del Ballet Nacional de Cuba (BNC).

Su debut como miembro del (BNC) fue durante el XIV Festival Internacional de Ballet de la Habana de 1994, donde interpretó personajes clásicos y de danza contemporánea. Desde aquel año hasta hoy, participó en todas las ediciones posteriores. Compartió escenario con figuras de la danza mundial como: Julio Bocca, José Martínez, Ana Botafogo, Felipe Díaz, Alexandra Ferri, Maximiliano Guerra, Lorna Feijóo, Agnes Letestu y Carlos Junior Acosta. "El Festival Internacional de Ballet de La Habana -confiesa-, significó mucho para mí. Cuando estaba en la escuela veía a los bailarines del BNC como mis ídolos, cada vez que salían los aplaudían con mucho entusiasmo y me erizaba de la emoción. Cuando desfilaba, siempre pensaba en el día en que lo hiciera como Primera Bailarina." En la Gala de apertura de esta nueva edición del Festival, bailará el pas de deux de "El Corsario"con Carlos Acosta y "Giselle", junto a Giuseppe Picone.

Danza: ¿De qué manera influyeron los festivales en tu carrera?
Viengsay Valdés: En cada festival la responsabilidad de los ballets fue en ascenso. He podido trabajar con personas maravillosas y talentosas; trabajar intensamente, hasta el cansancio, y sólo al final, el alivio del reconocimiento del público, la crítica y los profesores. Los festivales significan un paso importante en mi carrera, la novedad y la tensión de bailar con alguien que apenas conoces. Esta vez desfilaré como Primera bailarina, mi sueño de muchos años.

D: ¿Qué es lo más importante de estos festivales?
VV: Creo que es esencial poder apreciar el arte de los maravillosos bailarines y coreógrafos que nos visitan en cada edición del Festival. Este evento es una brillante idea, es muy importante poder traer a nuestra isla la danza de todas partes; es una oportunidad única para los conocedores de este arte y para los que comienzan a interesarse.

D: ¿Qué es lo más importante que recibiste de tu formación en Cuba?
VV: Lo más importante fue saber diferenciar los diferentes estilos, como el romanticismo, los ballets clásicos y neoclásicos; además, la exigencia técnica, la búsqueda del virtuosismo y la posibilidad de enriquecerme artísticamente. También aprendí la disciplina, el rigor y la constancia, cosas que me han marcado en mi formación.

D: Si pudieras establecer alguna diferencia entre la formación de un bailarín cubano respecto del resto de los bailarines, ¿cuál sería el rasgo más característico?
VV: Considero que los bailarines cubanos se distinguen por la fortaleza, la elegancia y la seguridad de los pasos en el caso de los hombres, y en el de las mujeres, la sensualidad y el disfrute del baile, así como su fuerte técnica (fouettes ,balances, giros múltiples, saltos en puntas). En ambos, la versatilidad, la musicalidad y sobre todo, algo innato que se lleva en la sangre: la pasión con que se baila.

D: ¿Cuáles son tus aspiraciones como bailarina?, ¿cuál es tu meta?
VV: Mis aspiraciones son muchas, me falta mucho por aprender de este mundo del ballet, quiero conocer otras compañías y trabajar con ellas, beber de sus fuentes para enriquecer mi carrera artística, compartir los grandes escenarios, La Scala, La Opera de Paris, El Metropolitan… También me gustaría trabajar directamente con coreógrafos, siempre he soñado bailar un solo espectacular.

D: ¿Crees que el lugar que tienes hoy dentro de la compañía se debe a tus condiciones naturales, a tu tenacidad en el trabajo o a ambas cosas?
VV: He ido mejorando a través del tiempo, gracias a mi constancia y mis deseos de superarme cada día. No ha sido fácil llegar. No obstante, considero que aunque ya sea Primera Bailarina me queda mucho por recorrer. Conozco mi cuerpo y tengo dominio sobre él, he aprendido a dominar músculo por músculo y eso hace que me sienta libre al bailar. Pero nada de eso llega con la brisa, este resultado es producto de mi tenacidad y mi amor a esta carrera.

D: ¿Qué significa la danza para ti?
VV: Para mí la danza, es como el sol para la vida, ilumina mis despertares, me motiva a ser cada día mejor, me colma de ilusiones, me transporta a otras épocas. Puedo dibujar movimientos en el aire, flotar, girar, ser libre sin importarme los sacrificios. La danza para mí es sentir la emoción de tener un publico que te aclama y te agradece tu existencia, es sentir amor por todas las cosas…es mi razón de ser.

 
 
Viengsay Valdés interpretará "Giselle" en esta nueva edición del Festival Internacional de Ballet de La Habana.
Fotos gentileza de VVH.
 
 

 

 
"Para mí la danza, es como el sol para la vida", confiesa Valdés.
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"Creo que hay muchas cosas interesantes para la danza que no se han usado todavía y yo quiero utilizarlas", dice Merce Cunningham a los 83 años.
Foto: Annie Leibovitz. Gentileza de MCDC
 
 
 

MERCE CUNNIGHAM HABLA PARA EL PUBLICO
"Me gusta vivir el ahora"
Por Fátima Nollén (Londres)

Pocas veces los coreógrafos se prestan a hablar de sus obras, del proceso creativo, de sus inspiraciones y limitaciones frente a un público masivo. Merce Cunnigham ofreció esta rara oportunidad durante sus presentaciones en el Barbican Center de Londres que conmemoraban los 50 años de su compañía. Inmediatamente después de la función del 11 de septiembre, el presentador Paul Vaughn conversó con Cunningham en el escenario para deleite de los afortunados que estaban en la platea.

Jovial con sus 83 años, vivaz, a pesar de sus dificultades para caminar (usa un bastón y plataforma en uno de sus zapatos), que de ningún modo le impiden crear danza. Merce Cunnigham no mostró señales de aflojar su ritmo de trabajo y mucho menos de "parar la máquina".

"Me gusta vivir el ahora", dijo al abrir la charla. "Creo que hay muchas cosas interesantes para la danza que no se han usado todavía y yo quiero utilizarlas", afirmó con decisión, vestido con una camisa color naranja fuerte, pañuelo azul al cuello, pantalones grises y la clásica melena blanca enmarañada.

"Mi pasión es el descubrimiento y eso significa encontrar algo sobre el movimiento que no me había dado cuenta antes, sea pequeño o grande, ese elemento me interesa para trabajar. Le doy gran importancia a la observación. Me inspiro mirando a la gente, a los animales, a la naturaleza. Sus movimientos a veces son como el agua que se escapa entre los dedos: está aquí y desaparece y yo quiero volver a encontrar ese movimiento; usarlo para mover los pies de un lado a otro sin caerse.", revela provocando las risas del público.

A Merce Cunningham le fascina la diferencia que existe entre la locomoción del hombre y de los animales; en dos pies y en cuatro respectivamente, y hasta arriesga una razón para el natural miedo que los humanos poseen por las serpientes. "Nosotros tenemos ese movimiento en nuestra columna", sostiene. La exploración del mundo animal no acaba en sus movimientos, ya que para el coreógrafo los humanos son suficientemente animales en ese sentido. Es la mirada de éstos que le atrae la atención, la vista lateral de muchos de ellos, especialmente de los pájaros.

A un hombre con su trayectoria, que generó tendencias innovadoras, podría molestarle que alguien interpretara algo incorrecto de sus creaciones, sin embargo Cunningham parece divertirse con lo que la gente interpreta de su danza. Como dice el escritor T.S. Eliot: "Que cada uno vea lo que quiera".

Tal vez el mayor desafío de estos últimos años haya sido encontrar la forma de transmitir los movimientos que concibe, sin poder mostrarlos totalmente con su físico. Ahí es cuando descubrió el uso de la computación y de cámaras de filmación desde un ángulo subjetivo que le permite complementar su trabajo.

"Desde que no puedo demostrar con mi cuerpo, uso palabras para indicar a mis bailarines cada movimiento. Con las cámaras encontré un lenguaje diferente y las uso desde el punto de vista de uno mismo, aunque las diferencias con los pasos reales son grandes. Con imágenes generadas por computadora, completo lo que quiero. Claro, también muevo mi cuerpo hasta donde me lo permite", explica con la intención de dar la impresión de que la última tecnología de sensores corporales de captación de movimiento hubiesen nacido con él.

Merce Cunnigham siempre está trabajando, eso admite al decir que cada momento libre lo ocupa en dibujar para liberar su mente y en jugar con su computadora personal con un software llamado "Lifelike". Es precisamente a través de ese software, que esa misma mañana encontró un nuevo movimiento.

¿Su próximo trabajo? Todavía no lo halló. Pero no pasará mucho hasta que una persona, moviendo los pies mientras espera el ómnibus, "le dé una nueva idea". A pesar de que no le gusta reponer obras pasadas, para esta gira de los 50 años decidió hacer un poco de historia y, con la ayuda de sus ex bailarines, recuperó del arcón de las cosas perdidas "How to pass, Kick, Fall and Run", de 1965.

Bailarín, coreógrafo, actor, experto en computación, abierto a las más avanzadas propuestas artísticas, Cunningham, a quien uno vería como un dulce abuelito -si no supiera quién es-, continúa vibrando y haciendo vibrar con sus creaciones a las generaciones del mundo de la danza, pero también, con su fantástica espontaneidad.

 
"Pond Way", obra con música de Brian Eno que se estrenó en París en 1998.
Foto; Archivo.
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DECIMA BIENAL DE DANZA DE LYON, FRANCIA
A modo de balance
Por Patricia Aulestia (enviada especial de Danza en Español)
 
 
"La diversidad", obra presentada por el grupo La Cebra de México.
Fotos gentileza de la Bienal de Lyon
 
El coloquio "La realidad de la danza en América Latina" reunió a críticos, historiadores, periodistas, promotores y productores en el marco de la Décima Bienal de Danza de Lyon, Francia. Este encuentro permitió confirmar que existe una vigorosa nueva danza en los países latinoamericanos, hecho que contrasta con la realidad social y política de cada uno de ellos. La crisis cultural se puso en evidencia. Las políticas neoliberales se ensañaron especialmente con los coreógrafos y grupos independientes, pero la producción artística en el ámbito de la danza se ha multiplicado y al mismo tiempo, ha afirmado su diversidad.

Se señaló, además, la escasa información sobre las actuales manifestaciones de danza que existen en cada una de estas naciones. El aislamiento llega a límites alarmantes. El mercado de trabajo no funciona. El mercado interno no puede garantizar la subsistencia de las agrupaciones de danza. El abismo entre el apoyo oficial y las realizaciones independientes es casi insalvable. La tendencia a que la iniciativa privada auspicie las actividades culturales es una realidad en todo el continente. Otros auspicios no son suficientes y no benefician la excelencia en la calidad de la obra artística.

Más allá de los puntos referidos a las falencias, existió una particular ponderación a la inventiva, a la imaginación y a la voluntad de los genuinos creadores, como también, al alto nivel en el dominio técnico de los bailarines que logran sobrevivir en las latitudes de América Latina. Las compañías y los intérpretes que se presentaron en esta Bienal lo demostraron. En cuanto a los aspectos históricos, las principales influencias internacionales y la situación actual de la danza en los países que cuentan con una reconocida tradición en el desarrollo de la danza teatral, fueron motivo de análisis en este encuentro. Todo esto indica la urgente necesidad de lograr la unión de los profesionales latinoamericanos de la danza a través de redes y nuevas formas de organización que propicien la circulación de la información y busquen la manera de concretar futuros intercambios, proyectos conjuntos y recursos para llevarlos a cabo.

En esta fiesta de la danza, seiscientos coreógrafos presentaron sus trabajos, hubo siete estrenos mundiales, se realizaron ciento cuarenta y cinco funciones en diferentes teatros. Conferencias, cursos, ciclos cinematográficos y exposiciones, también formaron parte de este encuentro que reunió alrededor de trescientas mil personas. Localidades agotadas. La Bienal cuyo presupuesto es de cuatro millones de dólares aproximadamente presentó treinta y seis compañías de Latinoamérica y Francia. A esto se agregó una función para niños mayores de cinco años quienes, totalmente identificados con el Ensamble Gondwana & Luciano Sousa gritaron hasta que no pudieron más a la música, la danza y las marionetas de Francia y Brasil.

Las compañías Marcela Escobar y Pe MelladoDanza de Chile tuvieron la oportunidad de mostrar obras de carácter experimental. Ana María Stekelman reafirmó su poderoso talento creativo plasmado en Tangokinésis (Argentina). Henrique Rodovalho, llegó con sus peculiares hallazgos en "Coreografía para oír" con Quasar de Brasil. Maguy Marin en "Los aplausos no se comen", compuso magistralmente una obra perfecta en la que el juego del poder, la violencia y la impotencia frente a sucesos cíclicos, fueron matemáticamente interpretados en acciones dinámicas que desafiaron la velocidad. Los coreógrafos mexicanos José Rivera, director de La Cebra Danza Gay y Tania Pérez Salas, directora de Mnemosine impactaron a la opinión pública con sus atrayentes personalidades.

Pese a que Jean-Jacques Aillagon, ministro de cultura canceló su participación en el desfile, pese a la huelga de los pilotos de Air France y otros inconvenientes, Guy Darmet logró una vez más efectuar un espectacular encuentro, esta vez, en honor a Latinoamérica.

 

 

 
La compañía Tangokinésis, dirigida por la coreógrafa Ana María Stekelman integró la programación de la Bienal.
 
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Dance Yossi Yungman, una de las compañías representativas de la danza actual en Israel.
Foto: Gadi Dagon. Gentileza de ICDLI.

 
 
 

DANZA CONTEMPORANEA DE ISRAEL
Frente a la realidad
Por Patricia Aulestia (Desde Nueva York)

Gayle Miller, presidenta del Comité Internacional de la Biblioteca de Danza de Israel ICDLI, auspició la visita a los Estados Unidos de Talia Perelshtein Kaduri, directora de esta Biblioteca, para ofrecer una serie de conferencias ilustradas con videos que llevan por título: "Ventanas del alma de la danza contemporánea de Israel". Las charlas se realizaron en Boston, Filadelfia y Nueva York (Consulado General de Israel en Nueva York).

A partir de una interpretación personal y una cuidada selección de realizaciones de coreógrafos contemporáneos que trabajan en Israel, representantes de la actual danza teatral, la disertación mostró un interesante abanico creativo. La danza de Israel es expresiva y refleja las actuales condiciones sociales y políticas del país. Los bailarines, más bien robustos, encarnan los contradictorios sentimientos del momento.

La primera proyección fue "Aide Memoire" (1994) de Rami Be'er, director artístico de la Kibbutz Contemporary Dance Company. La escena recuerda los trenes en los que transportaban a los prisioneros de los campos de concentración rumbo a las cámaras de gas durante el Holocausto. Dramático infierno en que los cuerpos llenos de sufrimiento se retuercen con movimientos rítmicos.

En "Screen Saver" (2002) la violencia de la guerra expone sus consecuencias. "Who Knows" (1990) de Ohad Naharin, director artístico de la Batsheva Dance Company, es un canto en el cual el coreógrafo cambia el significado de esta canción ritual. En "Sabotage Baby" (1997) Naharin crea una densa mezcla surrealista de la realidad con figuras sobrehumanas y enormes máquinas. "Oyster" (1999), de la coreógrafa Inbal Pinto y del director Avshalom Pollak, es una visión surrealista, fatalista, llena de metáforas significativas que se refieren al mundo espiritual, al subconsciente y a las luchas que el ser humano debe enfrentar para balancear su vida. Los personajes que la representan son un acróbata, una muñeca que desafía la ley de gravedad colgada desde lo alto de la cornisa, dos marionetas suspendidas, un enorme dios mítico y poderoso y un ángel demoníaco personificado en una mujer vieja que domina dos sometidos "poodles". Originalidad y virtuosismo que condensa lo particular y lo universal con lo espiritual, social y político.

"Force of Balance" (2001), dirigida por el coreógrafo inglés Adam Benjamin, es el único show interpretado por la Vertigo Dance Company y bailarines discapacitados. La obra encuentra un camino esperanzador para la sociedad contemporánea. En "Hall" (2001), de Yasmen Godder, trasciende la soledad emocional y física. El amor que nunca llega ni en el pasado ni en el presente. También se exhibieron "Vertigo’s Ester" (2000) de Noa Vertheim, "Engage" (2001) de Yossi Yungman,"And Then I Went…" de Oshra Elkayam, director de Movement Theater y "Ecstasy" de Berta Yampolsky.

Las imágenes de la danza actual de Israel hablan del ser humano, de su entorno y de su fuga anhelada hacia mundos más espirituales, justos y felices. Algunas de estas obras se podrán ver en próximas temporadas en el Joyce Theatre. Por otra parte, los israelíes están preparando una nueva edición del Festival "Curtain up" que se realizará en el Suzanne Dellal Centre de Tel Aviv, desde el 2 al 6 de diciember de este año.

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  Novedades    
 

Wilson Pico: La estética de la pobreza
Por Patricia Aulestia (Desde Ecuador)

Wilson Pico, coreógrafo, bailarín, maestro y director, considerado como el pionero de la danza contemporánea ecuatoriana continúa cosechando los frutos de su trabajo en diversos puntos del planeta. En Londres, participó en el Festival Latinoamericano "Fronteras" en The Place, lugar donde se presenta lo mejor de la producción europea en el ámbito de la danza. Veinticuatro funciones durante 19 días con la presentación de setenta y seis artistas. El Festival se propuso mostrar a los londinenses una parte de la maravillosa y vibrante calidad de la danza contemporánea de la América Latina. Fue la primera incursión hacia otro mundo.

 
   
Wilson Pico, un creador ecuatoriano que hace escuela con su obra.  
   
   
   

Allí participaron Danza Abierta, de Cuba, Alvaro Restrepo, Athanor Danza y el Ballet Experimental Contemporáneo, de Colombia, el Teatro del sol, de Bolivia, Vicky Cortés, de Costa Rica, Sunny Savoy Danza, de México y Wilson Pico, anunciado como "uno de los gigantes de la danza contemporánea latinoamericana".

Después, Pico viajó a Colombia, país en el cual Jorge López escribió: "El trabajo que realiza Wilson Pico es un aporte a la estética latinoamericana. A través de su danza está creando métodos, está creando una escuela". En Cali actuó en el Festival "Magdalena Pacifica". Un hermoso e interesante evento de teatro de mujeres. Lo invitaron especialmente para que interprete la ya legendaria danza "Mujer" (1975), uno de los temas más antiguos de Wilson, que lo ha acompañado durante toda su vida artística. La obra cuenta tres momentos en la vida de una mujer del pueblo, de cualquier barrio de Quito, de Guayaquil o de Vietnam. Su día de lavandera, de compradora, de vendedora y madre; su noche de hembra, de sexo, de cansancio. Cuando llega otra vez el día, la historia se repite. Finalmente, la mujer queda suspendida en la cruz de su cordel de lavandera.

Pico logró que actuara también el Taller de Práctica Escénica la Escuela del Frente de Danza Independiente de Quito que dirige hace tres años. Los noveles bailarines dieron vida al espectáculo intitulado "No Quiero Perdonar", que estuvo integrado por: "Cartera", danza que investiga y juega con ese objeto tan cotidiano de las mujeres, la cartera, el bolso. "Salón Cristal" que es la historia de tres chicas bailarinas y un músico. "No quiero Perdonar", una crónica danzada sobre los desaparecidos en América Latina.

En Bogotá las funciones fueron en el teatro Gilberto Alzate Avendaño. Wilson interpretó además de "Mujer", "La Beata" y "Boca Ira". Posteriormente se presentaron en Popayán. El coreógrafo quiteño y sus jóvenes intérpretes confirmaron una vez más las afirmaciones de la crítica Patricia Cardona: "Wilson Pico es hoy un maestro de la escena, un refinado autor de la estética de la pobreza".

 
 
 

Lainie Kazan en ballet

 
   
 

Lainie Kazan, interpretará canciones de Peter Wright en el primer estreno de la temporada del Ballet San José Silicon Valley.

   
   
   

La reconocida cantante Lainie Kazan, esta vez, formará parte del elenco que integra "In Studio D", una obra de Dennis Nahat, Director Artistico del Ballet San Jose Silicon Valley. Con esta presentación especial se inicia la temporada 2002-03, desde el 17 hasta el 20 de octubre en el San Jose Center for the Performing Arts. Completan el programa "Starlight", ballet romántico de Nahat y la nueva versión de "A Polovtsian Tale" (Prince Igor).

Kazan, quien comenzó su carrera en Broadway en 1964 como la suplente de Barbra Streisand en "Funny Girl" para luego recibir varias nominaciones y premios por su trabajo como cantante, interpretará en vivo ocho canciones de Peter Wright. El músico fue especialmente comisionado para crear las secuencias musicales de este ballet.

"In Studio D" es un conmovedor tributo a la vida en el teatro, basado en las experiencias de la vida real de Nahat cuando era un joven bailarín. "Las vidas de todos los artistas tienen una cosa en común -dice Nahat-, el estudio. Cuando uno pasa tanto tiempo en un estudio, ya sea como coreógrafo o como bailarín, el mundo personal se torna muy intenso. La vida en el estudio se convierte en la vida misma."

En esta historia, Lainie Kazan interactúa con los bailarines en el escenario. La obra, diseñada para diez bailarines, la estrenó por primera vez el Cleveland Ballet el 16 de octubre de 1985 en el State Theatre en Cleveland, Ohio.

 

Festival del son en California en el Zellerbach Hall

Los participantes del Festival la Tercera Raíz -la influencia africana en el son Chuchumbé, Los Camperos de Valles, Los Afro-mestizos de San Nicolás y Son de la Tierra, presentan un programa del son mexicano derivado de influencias africanas. El programa cosiste en un coloquio con músicos y especialistas en una mesa redonda que se realizará el viernes 25 de octubre, a las 4:00 p.m. y a continuación, un "fandango" con entrada libre. Antes de la función del sábado 26 de octubre, se realizará una charla de Artemio Posadas, Director Artístico del Festival, con artistas invitados.

Cal Performances (Berkeley) organiza una celebración musical de la tradición mexicana del son a través del Festival del Son de California 2002 en Zellerbach Hall el sábado, 26 de octubre, a las 8:00 p.m. El Festival, presentado en colaboración con el East Bay Center for the Performing Arts (EBCPA) ilumina la influencia africana en el son. Una selección de los mejores "soneros" viajará desde México para presentar, junto con Son de la Tierra de California, un esmerado programa de música y danza que revela la riqueza y complejidad de esta forma artística vital. Un animado collage de las tradiciones de la danza y la música del son acompañan la verdadera historia de Arcadio Hidalgo, "sonero" de origen afro-cubano, considerado como una de las figuras seminales del son jarocho en el siglo XX.

 
   
Chuchumbé, uno de los grupos que participa en el Festival del Son de California 2002.
Foto gentileza de Cal Performances UCBerkeley.
 
   
   
   

El Festival del Son de California 2002 es el resultado de un proyecto organizado en 1993 por EBCPA y dirigido por Artemio Posadas, diseñado para destacar las tradiciones artísticas de la región huasteca de México. En 1997, el programa se reorganizó y se convirtió en lo que hoy es el Festival del Son, y tiene como propósito promover la práctica de las tradiciones artísticas del son, tanto en esta región, como en el exterior. El Festival forma parte de la Celebración de las Culturas Iberoamericanas, un nuevo ciclo de programas de Cal Performances de 2002/03 dedicados a presentar las artes de Latinoamérica, España y el Caribe.

El son es un género musical mexicano caracterizado por ritmos cruzados fuertes y la improvisación, que forman una parte esencial de sus características instrumentales, poéticas y también de la danza. Reconocido como un medio de expresión cultural importante para las poblaciones rurales de México, el son se formó bajo tres influencias principales: la influencia indígena mexicana, la hispano-europea y la africana a través de las poblaciones esclavas. La influencia africana es la menos estudiada, y el Festival del Son de California de este año presenta un programa que ilustra esta influencia, así como la evolución del son en general por medio de los distintos elementos vocales e instrumentales y los distintos estilos de baile de cada conjunto.

El programa en Zellerbach Hall evoca la verdadera historia de Arcadio Hidalgo, que creció en la comunidad afro-mexicana de Nopalapan en Veracruz y en 1908, a los 15 años, se unió, tras la muerte de su madre a manos de los soldados del General Porfirio Díaz, al ejército revolucionario de Emiliano Zapata y Pancho Villa. Al terminar la revolución en 1940, Hidalgo comenzó a componer canciones sobre la revolución, el amor y la naturaleza, temas esenciales del son tradicional. Según la tradición oral, gran parte de lo que es el son de hoy fue suprimida por el gobierno y por la Iglesia Católica antes y después de la revolución, por considerarlos paganos e irrespetuosos de la autoridad.

Las entradas para el Festival del Son de California 2002 están en venta en la taquilla de Cal Performances en el Zellerbach, por teléfono en el (510) 642-9988 o por internet.

 

Ross Stretton dejó el Royal Ballet
Por Fátima Nollén (Londres)

El descontento se transformó en rebelión entre los bailarines y tras un motín que demandó la intervención del gremio, el director dejó la escena definitivamente. La saga, que resultaría común en algunas compañías en Latinoamérica, tuvo lugar, por increíble que parezca, entre las filas del comportado Royal Ballet de Londres. Y el cuestionado director artístico Ross Stretton finalizó su paso meteórico al frente de la célebre compañía el 25 de septiembre pasado. Apenas un año después de haber asumido y a menos de un mes del comienzo de la nueva temporada durante la cual la compañía formará parte de los homenajes a MacMillan a 10 años de su muerte.

El grupo de noventa bailarines estuvo a punto de firmar un "voto de falta de confianza" contra Stretton, a quien acusó de "imprevisible" en la designación de repartos, autoritarismo y, según algunas versiones, de involucrarse, de manera inapropiada con algunas bailarinas. El gremio, Equity, intervino ante la junta de directorio para que se resolviera el caso. Entre los reclamos: de las veintidós funciones de la temporada de verano sólo dos se bailaron con el reparto original. Hasta las primeras bailarinas Tamara Rojo y Darcey Bussell fueron descartadas antes de sus funciones. Los bailarines consideraron que esta situación afectaba, además, la relación con el público que pagó para ver a ciertas figuras.

Los detractores de Stretton, ex director del Australian Ballet, surgieron tan pronto su nombre fue nominado para el puesto, que tenía como posibles candidatos a gente de renombre como Kevin MacKenzie, del American Ballet Theatre. Muchos sostenían que la experiencia de Stretton no era suficiente, como tampoco, su conocimiento de las obras del repertorio inglés. Los dardos llegaron desde todos los flancos. De afuera, la crítica especializada como Ismene Brown del Daily Telegraph, llegó a calificar su puesta de Don Quijote como "provinciana" y su gala para los 50 años de la Reina Elizabeth II como"no digna de una reina". Desde adentro, la propia viuda de Sir Kenneth MacMillan, Lady Deborah MacMillan (ex directora del Royal Ballet) amenazó a la Royal Opera House con retirar el derecho de presentar las obras del coreógrafo si Stretton no se iba.

Tradicionalmente el Royal Ballet, fundado por Ninette de Valois, durante largos períodos tuvo directores británicos y mantuvo gran respeto por las creaciones clásicas propias como las de Sir Frederic Ashton y las de MacMillan. Stretton, que suplantó a Anthony Dowell, director durante 15 años, había prometido continuar esa línea pero, al mismo tiempo, aseguró que incorporaría "sangre nueva". Y cumplió. Incluyó en el repertorio obras de John Cranko, Matts Ek, Nacho Duato, Mark Morris y Angelin Preljocaj. El presidente de directorio de la Royal Opera House, Sir Colin Southgate remarcó como "válido" este aporte y agregó en el mismo comunicado que Stretton "nutrió de forma notable los talentos de la compañía al incluir a los flamantes bailarines principales."

Aunque es "vox pópuli" que su renuncia fue forzada, en otro comunicado Stretton dijo que se iba porque su interés está en "desarrollar el futuro del ballet y en eso quiero usar mi tiempo".

La actual asistente de dirección y por largos años integrante de la compañía, Monica Mason, asumirá el cargo interinamente. La danza de nombres para remplazar a Stretton ya comenzó y los especialistas barajan diferentes posibilidades: el bailarín ruso Irek Mukhamedov, quien desde hace años sostiene que el Royal es su casa, la ex primera bailarina Deborah Bull y Bruce Samson, otro ex primer bailarín que acabó de asumir como director de la compañía Rambert. La selección acertada no será un trabajo fácil para el comité correspondiente. Y como escribió la crítica del diario The Guardian, Judith Mackrell, "será mucho más interesante para el futuro de la compañía si se elige a un visionario". Mientras tanto, la programación del Royal Ballet se mantendrá como fue determinada por Stretton, incluidas las obras surgidas de los contratos con coreógrafos de tendencia más moderna que todavía están en producción.

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