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Maya Plisetskaya
A los 80
Por Noemí Grau (USA)
Fuente: Agencia EFE
La gran diva del ballet acaba de festejar sus 80
años con una gran celebración en Moscú. El
coreógrafo Alberto Alonso viajó a montar su famosa
"Carmen", y bailarines de todo el mundo participaron de
la gala.
Una celebración que dio que hablar desde varios meses antes
del "día D". Maya Plisetskaya, la gran diva del
ballet del siglo XX festejó sus 80 años con una nueva
presentación ante seis mil asistentes en el teatro Nueva
Opera, de Moscú. "Ave, Maya", la obra que creó
Maurice Béjard especialmente para su cumpleaños número
75 fue el broche de oro de esta gala. Primera bailarina del Ballet
Bolshoi de Moscú durante medio siglo y directora del Ballet
Clásico Nacional de España de 1987 a 1990, Plisetskaya
fue la sucesora de la gran Galina Ulanova y una de las bailarinas
más aclamadas de su tiempo. El público de todos los
países donde llegaba el Bolshoi con Plisetskaya a la cabeza
era capaz de pasar varias noches en vela haciendo fila junto a la
boletería del teatro para conseguir una entrada que le permitiera
ver a la gran diva. Su llegada era un acontecimiento que cambiaba
la actividad diaria de las ciudades y los balletómanos y
no tanto entregaban "sus reinos" por una entrada para
ver a Maya.
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La muerte del cisne
Su interpretación de "La muerte del cisne",
el solo de Mikhail Fokin alcanzaba toda la elocuencia
del mundo. El público deliraba por ver ese solo
magnífico que hasta sus pasados 70 años
hacía temblar de emoción.
Plisetskaya explicó este milagro con una frase:
"Me dijeron que debía aparentar que mis
brazos no tenían huesos, y lo hice". Después
de esa lección magistral, varias colegas de vocación
y profesión decidieron eliminar esa pieza de
sus repertorios.
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En la década de los 60 la fama de Plisetskaya fue
tal que llegó a eclipsar a la del primer astronauta de la
historia, el ruso Yuri Gagarin. Su independencia creativa puso en
jaque a los burócratas de la URSS, hasta que 1987, en plena
Perestroika, abandonó Rusia para residir en España,
cuya nacionalidad le fue concedida en noviembre de 1993.
La gala
Bailarines del Bolshoi y del Mariinsky de San Petersburgo, antiguo
acérrimo rival del Bolshoi, se unieron en esta gala con otras
estrellas del Ballet Nacional de Cuba, el Royal Ballet de Londres,
el Ballet de la Opera de París y de otros países.
El bailarín flamenco Joaquín Cortés rompió
con el tradicional corte clásico, montó un tablao
flamenco en el que también participaron dos cantaores. Y
la mismísima Plisetskaya subió e improvisó
un taconeo nunca visto por el público ruso.
La otra excepción al ballet clásico la pusieron los
monjes del Templo de Shaolín, que dejaron al público
azorado ante las acrobacias circenses.
A lo largo de esta semana en honor a Plisetskaya, los invitados
presentaron "El Lago de los Cisnes", que la bailarina
representó en más de 800 ocasiones; "Juego de
Cartas" de Alexéi Ratmanski, director artístico
del Bolshoi. El coreógrafo cubano Alberto Alonso viajó
especialmente a Rusia para volver a montar "Carmen", una
de las obras más importantes del repertorio de Plisetskaya
que significó una metáfora sobre la libertad. Tanto
la puesta en escena, realizada por Alonso, como la música,
basada en la ópera de Bizet y compuesta por Rodión
Schedrín, esposo de Plisetskaya, fueron creadas especialmente
para la mítica bailarina en 1967.
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